Cada intervención está diseñada para responder a necesidades específicas relacionadas con el bienestar mental y cognitivo en la etapa de la vejez.
Las sesiones individuales constituyen un espacio confidencial y seguro donde la persona puede expresar sus preocupaciones sin temor al juicio. Trabajamos sobre dificultades emocionales propias de esta etapa: sentimientos de inutilidad tras la jubilación, miedo a la dependencia, duelos por pérdidas de seres queridos o capacidades físicas, dificultades en las relaciones familiares.
El proceso terapéutico se adapta al ritmo de cada persona. Utilizamos técnicas basadas en evidencia científica que han demostrado ser efectivas en población mayor, como la terapia de reminiscencia, que trabaja con recuerdos autobiográficos para reforzar la identidad y el sentido de continuidad [1].
También integramos enfoques de tercera generación, como la terapia de aceptación y compromiso, que puede ayudar a convivir con limitaciones inevitables sin que estas definan por completo la experiencia vital.
Los grupos funcionan como redes de sostén donde compartir vivencias con otras personas que atraviesan circunstancias similares. El formato grupal reduce el aislamiento social, un factor de riesgo importante para la depresión en adultos mayores.
Cada grupo está conducido por un profesional que facilita la comunicación y cuida que el espacio sea respetuoso y contenedor. Los temas emergen de las necesidades del propio grupo: puede ser la soledad, los cambios en el cuerpo, la relación con los hijos adultos, o simplemente la necesidad de sentirse escuchado.
Sesión grupal (6-8 personas)
La evaluación neuropsicológica permite valorar el estado de funciones como memoria, atención, lenguaje y capacidad ejecutiva. Es especialmente útil cuando hay quejas subjetivas de olvidos o despistes, o cuando se quiere establecer una línea base para detectar cambios futuros.
Realizamos la evaluación con instrumentos estandarizados y entregamos un informe detallado que puede servir como orientación para la persona, su familia o su médico de referencia. La detección temprana puede mejorar las intervenciones posteriores [2].
Evaluación completa con informe
Cuidar a un familiar mayor puede generar tensiones emocionales importantes. Ofrecemos orientación para familiares que necesitan comprender mejor lo que está viviendo su ser querido, aprender estrategias de comunicación o gestionar la sobrecarga del cuidador.
El asesoramiento puede ser puntual o formar parte de un proceso más largo, según las necesidades. A veces basta con unas pocas sesiones para aliviar conflictos o reorganizar dinámicas familiares que se han vuelto disfuncionales.
Sesión de 50 minutos
Organizamos talleres temáticos donde se trabajan herramientas concretas: técnicas de relajación, ejercicios de atención plena, estrategias para mejorar el sueño o actividades de estimulación cognitiva.
El formato es dinámico y vivencial. No se trata solo de escuchar, sino de practicar y llevarse recursos aplicables al día a día. Los talleres también funcionan como espacios de socialización, algo fundamental para el bienestar en esta etapa.
Taller de 90 minutos
Para personas con movilidad reducida, que viven lejos del centro o que simplemente prefieren la comodidad de no desplazarse, ofrecemos sesiones individuales por videollamada.
La calidad del acompañamiento es la misma que en formato presencial. Solo se necesita un dispositivo con cámara y conexión a internet. Antes de la primera sesión, verificamos que todo funcione correctamente para evitar interrupciones técnicas.
Sesión online de 60 minutos
Ofrecemos una primera sesión orientativa donde valoramos juntos cuál es la intervención más adecuada para tu situación. No hay compromisos: es simplemente un espacio para conocernos y entender cómo podemos ayudarte.
Solicitar primera sesión